Alarma por la escasez de médicos de familia en Alemania

  I   Trabajar Alarma por la escasez de médicos de familia en Alemania

Pixabay CC - DarkoStojanovic

Te interesa trabajar como medico en Alemania? Alemania necesita médicos de familia para paliar la escasez, especialmente aguda en las zonas rurales.

(PA/lhn) La situación es la siguiente: en torno a 35.200 médicos y psicoterapeutas en activo en Alemania tienen más de 60 años, sólo 4.700 son menores de 40. Además, la edad media de los médicos de familia en el país germano es de 54,1 años. Esto quiere decir que en los próximos años decenas de miles se retirarán, se calcula en concreto que de aquí a 2020 dejarán la consulta más de 50.000 médicos.
Según la encuesta llevada a cabo por la Universidad de Tréveris entre más de 11.000 estudiantes de medicina de todo Alemania, solo uno de cada 10 estudiantes de medicina quiere hacerse médico de familia, lo cual pone en riesgo el futuro de la asistencia general en Alemania. Los dos motivos principales para esta tendencia son la elección de especialidad de los estudiantes de medicina y su preferencia en cuanto a la región en la que les gustaría desempeñar su profesión.

Aunque actualmente un 40% de los médicos con consulta son de medicina general, solo un 11% de los nuevos se especializan en eso. Las especialidades favoritas son medicina interna, con especialización en cardiología o en nefrología, quedando en los últimos puestos opciones como otorrinolaringología, urología, oftalmología o dermatología, que apenas alcanzan un 1% de interesados.

¿Pero por qué nadie quiere hacerse médico de familia? Se trata, sin duda, de un problema de imagen. Según la encuesta, el 82,6% de los estudiantes creen que se gana poco. Un 80% piensa que los médicos de familia se encuentran solos ante el peligro y tienen que estar disponible las 24 horas del día, siete días a la semana. La mitad de los encuestados piensa sencillamente que es “aburrido” o que es una especialidad “para tontos”, según sus respuestas literales. Además, no encaja con el tipo de trabajo que quieren: el 95% quiere estar a la última en los avances científicos y tener cambios constantes en su trabajo, algo que piensan que la medicina general no les ofrece.

En definitiva, no quieren llevar solos una consulta, que exige tanta responsabilidad y dedicación desde el principio, sino que buscan horarios flexibles, que se puedan compaginar con la vida familiar, y trabajar en equipo, lo cual piensan que será imposible si se hacen médicos de familia y más aún si abren su consulta en un área rural. Es por ello por lo que de los pocos que deciden seguir esta especialidad, la mitad no quieren ir bajo ninguna circunstancia a poblaciones de menos de 2000 habitantes -la encuesta deja como destinos favoritos aquellos que tienen de 100.000 a 500.000 habitantes-.

Aunque la encuesta es un poco más esperanzadora que la de 2010, la situación en las áreas rurales es de riesgo, próximamente muchos pueblos se quedarán sin médico. No sólo porque a los nuevos estudiantes les resulte poco atractivo, sino también porque cada vez hay menos población en estas áreas y tener una consulta allí deja de resultar rentable.

En algunas regiones como Sajonia-Anhalt y el Sarre, la escasez será especialmente aguda, ya que son los dos estados menos deseados. Por otra parte, a dos tercios de los encuestados no les importaría ir a trabajar a otro Estado, pero sólo si es el sur de Alemania, Renania del Norte-Palatinado, Hamburgo o Berlín.
Pero la verdad es que la idea que los estudiantes tienen sobre qué significa ser médico de familia en un área rural está plagada de prejuicios: los sueldos han subido en los últimos años y los médicos rurales ya no trabajan solos, sino en red con otros compañeros o apoyándose en asistentes.

En cualquier caso, las autoridades buscan una solución al problema, que entienden pasa? por incentivar a los médicos. En primer lugar, desde el gobierno este año se han destinado más de 250 millones de euros para los médicos de familia y aquellos que vayan a las áreas donde nadie quiere establecerse recibirán un extra. Pero no es sólo cuestión de dinero, se trata de una cuestión estructural a nivel de los estudios, de manera que se pretende darle una orientación más práctica y unir más íntimamente la formación universitaria con la actualización y perfeccionamiento posteriores. La idea es que si conocen mejor qué significa ser médico de familia, les gustará más. Además, las notas de corte para entrar en medicina son muy altas y sólo hay 22 cátedras de medicina general en las 34 facultades de medicina, algo que también habrá que revisar.

Por otra parte el ministro de sanidad, Hermann Gröhe, quiere presentar una nueva ley de estructura de la asistencia en la primavera del 2015, con la cual pretende, entre otras cosas, aumentar el peso de la atención ambulante en detrimento de la estacionaria. Se trata de la segunda ley de este tipo en tres años, ya que la primera no tuvo los efectos esperados y la crisis de escasez de médicos de familia continúa siendo un reto.

También te puede interesar:

 

 

 

 

 

 

 

Noticias relacionadas