Experiencia de un enfermero español que se fue a trabajar a Alemania

  I   Trabajar 140605 Entrevista Alvaro de Oñate

AOC - segundo desde la derecha

Hablamos con Álvaro, un joven madrileño que ya lleva nueve meses viviendo en Aachen, cuidad mediana en el oeste del territorio federal alemán cerca de Colonia. Nos interesa saber cómo se desarrolló su traslado, qué significa trabajar como enfermero en Alemania y cómo es la vida allí.

(PA/ab) Álvaro de Oñate Calvín es un enfermero especializado en urgencias clínicas y preclínicas. Finalizó sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid en 2011 y trabajó durante más de un año en el Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda. Realizó varios cursos de perfeccionamiento y empezó a aprender alemán. En verano de 2013 consiguió un puesto como enfermero en la clínica universitaria de Aachen (Aquisgrán). Desde entonces trabaja allí en la unidad de intensivos y al mismo tiempo tiene clases de alemán para mejorar sus conocimientos. 
 
Portal Alemania.-  ¿Cuáles fueron tus motivos para trasladarte a Alemania y cómo preparaste este paso?
Álvaro de Oñate Calvín.-  Siempre quise trabajar fuera de España para aprender, así que en mi caso sí que tenía voluntad de salir fuera, aunque los acontecimientos, la ausencia de empleo, el sistema exclusivista de puntos de nuestro sistema de salud, etc. impulsaron y adelantaron esta decisión. También debido a estas razones, lo que en un principio fue un deseo temporal lo han convertido en una decisión permanente que no cambiará a menos que no cambie el panorama político español. La preparación fue principalmente aprender alemán, en lo cual invertí mucho dinero porque hay para el caso miles de programas y empresas dispuestas a desangrar con precios abusivos a sus ya desangrados estudiantes. 
 
PA.- ¿Había inseguridades y dudas que te preocupaban antes de irte?
AOC.-  Claro, tales como: ¿Me darán el trabajo? ¿Será difícil la integración? ¿Cómo serán mis compañeros? ¿Aguantaré con el poco dinero que tengo hasta que empiece a cobrar?
 
PA.-  ¿Cómo encontraste el puesto en el Universitätsklinikum?, ¿Contaste con ayuda por parte de las instituciones oficiales en España o Alemania?
AOC.-  Tras comprobar que los intermediarios que los que contacté eran en su mayoría oportunistas y que ninguno ofrecía nada atractivo para mí, decidí contactar directamente por e-mail con los hospitales con ayuda de una amiga alemana. Del Universitätsklinikum enseguida recibí contestación e iniciamos todo el proceso para realizar la entrevista. La embajada alemana en Madrid, en particular el Dr. Max Meier me facilitó muchísimos documentos y me ofreció su ayuda, siempre dispuesto a consultas y asesoría, además de solucionarme un problema que tuve más tarde con la administración de Düsseldorf relacionado con la homologación del título. También recibí ayuda económica por parte de la ZAV alemana con el programa EURES para el desplazamiento de la entrevista y la mudanza, aunque en este caso hubo que poner siempre el dinero por adelantado, y aun tengo pendiente la subvención de la homologación que todavía no ha finalizado. El curso de alemán específico para enfermeros me lo están pagando entre el hospital y la oficina de migración de Düsseldorf. La propia academia me ayudó mucho a buscarme opciones en las que yo no tuviera que desembolsar dinero y ellos mismos hicieron llamadas y escribieron cartas para ver que podría hacer. Respecto a la embajada española en Alemania casi mejor no hablar. Me puse en contacto con ellos para solicitarles ayuda, con un montón de preguntas, y su única respuesta fue mandarme un enlace que me llevaba a un documento que no resolvía ni una sola de mis preguntas... ¡orgullosos de hacer un buen trabajo por el que le pagan!
 
PA.-  ¿Cómo se desarrolló el proceso de solicitud? ¿Qué requisitos tuviste que cumplir?
AOC.-  En realidad sólo me pidieron estar en posesión del título de enfermería y tener predisponibilidad a aprender el idioma y tramitar el papeleo de homologación. La entrevista duró más de dos horas, que incluyó la visita de mi futura planta donde iba a trabajar. En cuanto a la homologación es un poco exasperante. Es normal que te pidan un nivel mínimo de idioma, ¡pero es totalmente incomprensible lo difícil que llegan a hacer una simple convalidación de un título extraditado en la misma Unión Europea! A mi entender debería bastar con echarle un vistazo, ver el sello oficial, la traducción jurada que hay que incluir, y sellarlo como homologado. Yo llevo desde Octubre del 2013 y a Abril del 2014 sólo sé que lo han derivado al Ministerio de Exterior ya que mi título es en realidad un certificado y no un diploma porque la Universidad Complutense de Madrid necesita ya casi 4 años para expedir mi diploma...
 
PA.-  ¿Desde el hospital qué te ofrecieron a nivel contractual?
AOC.-  Me ofrecieron un contrato de un año como auxiliar de enfermería mientras homologaba mi título y aprendía el idioma, aunque cobraría el completo de mi sueldo como enfermero desde el principio. El desarrollo del trabajo ha sido inicialmente como un estudiante y posteriormente como un enfermero más, aunque aún no he recibido mi homologación y siempre hay alguien asignado como responsable a lo que yo hago, aunque cada vez me controlan menos porque hay demasiado trabajo para que haya tiempo. Además posteriormente con intercesión de la academia de idiomas "Sprachen Akademie Aachen" se ofrecieron a pagar la mitad del curso (la otra mitad la pagaría la oficina de migración alemana) y el tiempo que pasaba en el curso como horario de trabajo. 
 
PA.-  Cuéntanos del trabajo que empeñas, del entorno laboral en la clínica ¿hay diferencias frente a tus experiencias trabajando en España?
AOC.-  Mucha. Por un lado ahora manejo fármacos importantes bajo mi criterio que antes sólo podía usar bajo prescripción médica, pero por otro lado también veo reducido mi capacidad laboral ante la ausencia de Auxiliares de Enfermería en este país. El trabajo es mucho más extenuante y solitario, además de tus tareas como enfermero en una unidad de intensivos en la que trabajo, como son controles de las constantes del paciente, mantenerlo estable, administrar medicación, realizar curas, etc., tengo que realizar tareas como ordenar las plantas, rellenar carros, hacer camas, poner cuñas, preparar comidas, ayudar a comer a los pacientes, movilizar y lavar. Esto de lavar, aunque muchos en España no lo hagan, siempre ha sido una tarea conjunta de auxiliares y enfermeras ante pacientes encamados. La diferencia en Alemania es que no sólo tienes que hacer tú sino que encima nadie te ayuda. Todo este conjunto de tareas hace que a veces tengas que dejar cosas propias sin realizar. Además, aquí la sangre la sacan los médicos, así que nada de pinchar. El Sistema Sanitario en general deja bastante que desear, resulta caótico y sin sentido a veces, dándole mucha importancia al coste por encima del paciente. Es justo lo que poco a poco se está implantando en España, dónde se está cambiando un sistema envidiable y ejemplar por otro con ánimo de lucro... la diferencia es que aquí, viendo la evolución histórica y al contrario que en España, hay más esperanzas de que mejore la situación a largo plazo.
 
PA.-  ¿Cómo llevas el tema del idioma?, ¿cómo se desarrolló el contacto con compañeros y pacientes alemanes?
AOC.-  El idioma ha sido siempre difícil desde el primer momento, pero me he encontrado con compañeros y pacientes que en su gran mayoría, un 95 % o más han tenido siempre mucha paciencia para explicarme las cosas y hacerse entender conmigo, así como de comprenderme. Al principio, incapaz de expresarte, siempre te sientes un poco tonto, pero compañeros como los que tengo y he tenido en su mayoría han ayudado mucho. También hay que tener en cuenta que todos nuevos enfermeros aquí tienen un período de uno a dos meses en el que son tutelados por un enfermero ‘antiguo’ que les enseña cómo funciona todo. En mi caso esa tutela empezó en agosto y ha durado hasta febrero, aunque poco a poco he ido asumiendo más responsabilidades. En febrero fue cuando empecé a llevar más a menudo mis propios pacientes, cada vez más, y desde abril trabajo como uno más, aunque eso no significa que me defienda perfectamente con el idioma y hace difícil el tema.
 
PA.-  ¿De qué nacionalidades se compone el equipo con el que trabajas? ¿Hay más paisanos tuyos?
AOC.-  Soy el único, aunque cotizado, español en mi planta. Tengo muchos compañeros rumanos, de hecho todos los de mi curso de alemán son rumanos, aunque recientemente ha llegado un grupo de 14 españoles, en su mayoría andaluces. Por cierto, somos muy apreciados aquí, nos tienen en alta estima por nuestra energía y extroversión. También hay mucho holandés, aunque antes había más, debido a que estamos a menos de 10 minutos andando de la frontera. Tengo hasta una compañera de Kazakistán, otra turca, y entre los médicos hay una nigeriana y una polaca. ¡El ambiente es bastante multicultural!
 
PA.-  ¿Cómo es vivir en Aachen? ¿Cuáles son las mayores diferencias respecto a la vida en Madrid?
AOC.-  Madrid es una gran capital, con sus ventajas y desventajas. Aachen es más tranquilo, pero también a la hora de ocio tienes menos opciones entre las que elegir. Aparte de eso, todo es en general tranquilo y se duerme bien sin molestias, ¡salvo dos veces al año, carnaval y año nuevo, en el que la gente se vuelve totalmente loca! Aunque aquí hace más frío, las casas están mucho mejor aisladas y la calefacción y electricidad es mucho más barata que en España. El oligopolio de las energéticas en España es brutal, es de los países europeos donde más se paga por la energía...
 
PA.-  ¿Cómo percibes la adaptación a una cultura distinta a la tuya? ¿Qué consideras lo más difícil?
AOC.-  Con la gente joven no me he encontrado una cultura exageradamente diferente a la mía. Sí que es verdad que la gente es en general más cerrada, pero también más educada y empática. Hay todo tipo de gente, más variedad que en España podría decirse dada la increíble afluencia cultural en una ciudad fronteriza y estudiantil como Aachen. Algo que quizás pueda ser un poco más exasperante es la intromisión de mucha gente en asuntos que no les conciernen, como por ejemplo llamarte la atención si aparcas en una zona de carga y descarga a 5 minutos de que acabe el horario de prohibición, o si llevas al perro atado o no cuando no molesta a nadie, aunque esto también ocurre en España. El tema de los perros es especial en nuestro país, ¡mientras que aquí puedo incluso ir a un restaurante con mi perro siempre que no moleste!
 
PA.-  ¿Existen cosas que extrañas de España?, ¿piensas volver algún día? 
AOC.-  Podría decirse que echo de menos a amigos y familiares, como a lo que fue el sistema sanitario en el que trabajé ya en el inicio de su decadencia. Desearía poder volver y trabajar como enfermero en extrahospitalaria, pero tal cual está el sistema tienes que tener ahora mismo toda una vida trabajada o muchos amigos para poder trabajar allí, así que me veo obligado a buscar mi propio camino fuera. Tal cual está el panorama político, mientras se sigan perpetuando en el poder los mismos personajes o herederos de aquellos que siguen despreciando a la ciudadanía a la que supuestamente representan y con el apoyo mayoritario de la misma, igual que hicieron durante los 40 años de la dictadura con absoluta impunidad y libertad de conciencia, no creo que vuelva a España salvo de vacaciones...
 
PA.-  Como último ¿qué consejos darías a los compatriotas que quieren seguirte el paso y buscar un empleo en Alemania? 
AOC.- Les diría que mucho ánimo, que el idioma es difícil, pero con paciencia se acaba aprendiendo. Aunque siempre es bueno llevar algo aprendido, sobre todo la gramática, que es más fácil aprenderla si sabes el idioma. Y que cuando negocien con la empresa no acepten todas las condiciones como en España, por miedo a quedarse sin el trabajo. Aquí pueden negociar ciertas cosas, como ayudas de la empresa durante el aprendizaje del idioma, residencia, etc. No hay que aceptarlo todo a ciegas. Por ejemplo tuve una compañera trabajando sólo por 400 € al mes porque recibía manutención, teniendo que pagarse ella el curso, cuando en mi hospital te pagan el salario que te correspondería con el título homologado desde el principio, te ayudan con el curso y el horario presencial del curso cuenta como horario laboral. Que los que venimos de España nos hemos olvidado de que el trabajador también tiene derechos.
 
 

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