Multitudinaria protesta en Dresde contra islamófobos de Pegida

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By Kalispera Dell (http://www.panoramio.com/photo/116139835) [CC BY 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0)], via Wikimedia Commons

La ciudad alemana de Dresde fue escenario hoy de multitudinarias protestas de simpatizantes y detractores del movimiento islamófobo Pegida.

La ciudad alemana de Dresde fue escenario hoy de multitudinarias protestas de simpatizantes y detractores del movimiento islamófobo Pegida, que celebró su primer aniversario con renovadas fuerzas por el descontento que suscita en muchos alemanes la llegada masiva de refugiados.

Entre 15.000 y 19.000 personas, muchas más de las esperadas, salieron a la calle para plantar cara a los autodenominados Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida, por su acrónimo en alemán).

Cuatro columnas de manifestantes marcharon desde distintos puntos de la ciudad hacia el casco antiguo, cerca de la Theaterplatz, donde paralelamente se dieron cita entre 15.000 y 20.000 seguidores de los islamófobos.

"Me avergüenzo por Dresde. Porque es aquí donde existe Pegida", dijo Detlev Schranck, que vive desde hace muchos años en Dresde. "Me parece importante salir juntos a la calle justamente en el primer aniversario de Pegida y demostrar que no somos minoría", señaló el estudiante Stephan Fischer.

En el acto de Pegida, su dirigente Lutz Bachmann, investigado por la Justicia por instigación al odio racial, y otros líderes fustigaron la política de refugiados del gobierno alemán y afirmaron que los refugiados recibían mejor trato que los alemanes. "Fuera Merkel" y "Repatrien a los refugiados", gritaban los seguidores del movimiento.

Las fuerzas del orden de Dresde desplegaron un gran dispositivo de seguridad para evitar enfrentamientos entre simpatizantes y detractores de Pegida, pero aún así se produjeron desmanes en medio de una gran tensión.

Un manifestante de Pegida resultó gravemente herido al ser atacado por detractores de los islamófobos cuando se dirigía al acto, dijo un portavoz policial. También otros participantes de la protesta contra Pegida agredieron a agentes de policía, que respondieron haciendo uso de gas pimienta.

Una amplia alianza de partidos, iglesias y organizaciones sociales convocaron la contraprotesta bajo el lema "Corazón en lugar de instigación".

La emblemática Semperoper de Dresde también quiso enviar una señal de solidaridad hacia los refugiados y contra el racismo. "No somos escenografía para la xenofobia" y "No somos escenario para la intolerancia" se podía leer en una pantalla electrónica sobre el imponente edificio barroco.

Muchos empleados de la ópera se sumaron a la manifestación contra los xenófobos. La ópera y otros edificios de la ciudad apagaron todas sus luces exteriores para dejar a oscuras a los islamófobos.

"Queremos a una Alemania abierta al mundo", proclamó durante la protesta la presidenta de Los Verdes, Simone Peter. Un representante de la iniciativa "Chemnitz libre de nazis" advirtió que "Pegida también ayuda a que otros grupos de extrema derecha se fortalezcan" y sostuvo que la situación en la región se está volviendo más peligrosa tanto para los refugiados como para quienes los apoyan.

Miles de alemanes inundaron hoy Internet de fotos en repudio a la nueva manifestación del movimiento islamófobo Pegida. Los organizadores de la acción de Internet bajo el hashtag de #IchBinDresden (Yo soy Dresde) reconocieron estar "sorprendidos" por la gran acogida en la red.

El movimiento Pegida empezó sus protestas el lunes 20 de octubre de 2014 en Dresde, en el este de Alemania, con algunos centenares de participantes.

Lo que en un principio se vio como una manifestación sin importancia fue creciendo gracias a la gran atención mediática e institucional, que contribuyó a hacer del movimiento islamófobo Pegida una de las novedades políticas alemanas con mayor éxito de los últimos años.

Pegida perdió fuelle debido a luchas internas, pero cobró nuevo impulso por el creciente temor que despierta en muchos alemanes el flujo incensante de refugiados que escapan de la guerra y la persecución en el Cercano Oriente y en África.

El pasado lunes convocó a unas 9.000 personas en Dresde en una protesta en la que por primera vez se vio un falso cadalso con los nombres de la canciller alemana, Angela Merkel, y el vicecanciller Sigmar Gabriel, lo que desató duras críticas en el país.

Muchos políticos alemanes acusaron a los islamófobos de envenenar el clima político alemán y abonar el terreno para atentados como el perpetrado el sábado por motivos racistas contra la candidata de las elecciones a la alcaldía de Colonia, Henriette Reker.

 

 

Por Martin Fischer y Jörg Schurig (dpa)

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