"Otoño alemán": cuando el terrorismo de izquierda dejó su impronta en Alemania

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Ramstein Air Base - By U.S. Air Force photo (http://www.nationalmuseum.af.mil/; exact source) [Public domain], via Wikimedia Commons

Nacida al calor de las protestas estudiantiles de mayo de 1968, la RAF buscaba quebrar el monopolio de poder del Estado y declaró la "guerra" a las autoridades a través de atentados incendiarios y explosivos.

El 5 de septiembre de 1977 era lunes. El entonces presidente de la patronal alemana, Hanns Martin Schleyer, salía de la oficina a las 17:30 horas para regresar a su hogar en la ciudad de Colonia. Un carrito de bebé estaba apostado en plena calzada y su chofer se vio obligado a frenar en seco. El automóvil con los tres guardaespaldas que le seguía chocó por detrás.

En ese preciso instante, cuatro miembros de la izquierdista Fracción del Ejército Rojo (RAF, por sus siglas en alemán), abrieron fuego desde un Mercedes-Benz amarillo. El conductor y los tres escoltas fueron abatidos y el empresario sacado a rastras del coche.

El secuestro y las semanas dramáticas que lo sucedieron entrarían en los anales de la historia como el "otoño alemán", 44 días que dejarían una huella indeleble en la joven República Federal de Alemania.

Nacida al calor de las protestas estudiantiles de mayo de 1968, la RAF buscaba quebrar el monopolio de poder del Estado y declaró la "guerra" a las autoridades a través de atentados incendiarios y explosivos.

Esa misma noche, el entonces canciller alemán, el socialdemócrata Helmut Schmidt, convocaba a sus principales ministros y asesores en la sede de Gobierno en Bonn. A las 21:30 horas comparecía ante las cámaras y en un breve discurso dejaba claro que el Estado debía responder "con toda la dureza necesaria".

En pocas horas, Bonn se convirtió en una fortaleza: el barrio en el que tenían su sede el Parlamento, la cancillería y los ministerios era protegido con vallas de alambre de púas y sus calles se llenaron de tanques blindados. Parecía como si se hubiera decretado el estado de sitio.

Los secuestradores, el autodenominado "comando Siegfried Hausner" de la RAF, exigían la puesta en libertad de 11 terroristas, entre ellos los líderes Andreas Baader y Gudrun Ensslin, que cumplían condena en una cárcel de Stuttgart.

El 6 de septiembre, poco antes de la medianoche, se reunía por primera vez el "gran gabinete de crisis" que aglutina a los responsables de los órganos de seguridad y de todos los partidos representados en el Parlamento. Todos coincidían en que el Estado no debía permitir que lo extorsionasen.

A esta decisión le seguiría una semana de alta tensión, salpicada de graves errores en las pesquisas y un rearme de las fuerzas estatales sin precedentes.

El 13 de octubre, cuatro militantes palestinos secuestraron un avión de Lufthansa en vuelo de Palma de Mallorca a Fráncfort para aumentar la presión a favor de la puesta en libertad de los 11 miembros de la RAF encarcelados.

Durante una escala en Adén, Yemen, asesinaron de un tiro en la cabeza al capitán de la nave, Jürgen Schumann. El vuelo del aparato llamado "Landshut" acabó en la capital de Somalia, Mogadiscio. Allí, un comando de élite alemán tomó la nave por asalto poco antes de la medianoche del 18 de octubre. Tres de los secuestradores murieron y los 86 rehenes fueron liberados.

El Gobierno alemán reaccionó aliviado. Schmidt ya tenía escrita la renuncia para el caso de que la operación fracasase. "Fue el momento más dramático de mi vida después de la guerra", diría después. Schmidt esperaba entonces que los secuestradores de Schleyer se dieran por vencidos. Pero ocurrió justamente lo contrario.

La noticia de la liberación del avión fue difundida esa noche por la radio y los terroristas en prisión se enteraron pese a estar incomunicados. Ya en los interrogatorios habían amenazado con suicidarse. Con la ayuda de algunos de sus abogados habían conseguido hacerse con armas y explosivos en el sector de alta seguridad de la cárcel de Stuttgart-Mannheim.

A la mañana siguiente los guardias encontraron muertos a Baader y Ensslin. Baader se había matado de un tiro y Ensslin se había colgado de los barrotes de la ventana de su celda. Jan-Carl Raspe agonizaba y moriría más tarde. Irmgard Möller sobrevivió con heridas de arma blanca en el pecho.

Un día después, el 19 de octubre, a las 16:21 horas, sonaba el teléfono de la redacción de dpa en Stuttgart. Una voz femenina dictaba: "Habla la RAF (...) Hemos puesto fin tras 43 días a la existencia lamentable y corrupta de Hanns Martin Schleyer. El señor (Helmut) Schmidt (...) lo puede recoger en la Rue Charles Peguy de Mulhouse, en un Audi 100 verde con matrícula de Bad Homburg".

Ante el pedido de un periodista de dpa de una prueba de la autenticidad del comunicado, la voz respondía: "Lo verá cuando haya encontrado el coche".

Pasarían varias horas hasta que la opinión pública conociera el sangriento final del secuestro. En el lugar mencionado, en la ciudad francesa de Mulhouse, se encontró en el maletero de un Audi el cadáver de Hanns Martin Schleyer, ultimado por tiros a corta distancia.

Cuando acabó el "otoño alemán", el balance de las investigaciones fue magro. Se logró identificar a nueve sospechosos de un total de 22 que a la postre fueron detectados como partícipes de los hechos, todos miembros de la llamada "primera generación" de la RAF, a la que seguirían otras dos hasta su autodisolución en 1998.

Sin embargo, el experto en RAF Butz Peters hace un balance positivo: "Si se quiere resumir la postura del Gobierno a finales de 1977, la conclusión fue que costó mucha sangre pero que sólo así se pudo evitar desgracias futuras y que el Estado superó el desafío".

 

Enlaces:

Exposición online sobre los eventos de 1977 (en alemán)

Información sobre el "otoño alemán" en el sitio de la Central Federal de Educación Política

Comunicado de autodisolución de la RAF

Las víctimas de la RAF

 

¿Qué es la Fracción del Ejército Rojo (RAF) y qué fue de ella?

La izquierdista Fracción del Ejército Rojo (RAF, por sus siglas en alemán) sacudió a Alemania con asesinatos, secuestros y atentados explosivos durante más de dos décadas. Los terroristas causaron la muerte de 34 personas entre 1970 y principios de los 1990, incluidas personalidades de la vida empresarial y política alemana.

¿Cómo empezó todo?

La RAF se conoció primero como grupo Baader-Meinhof, por los nombres de sus líderes Andreas Baader y Ulrike Meinhof. Un sector de los estudiantes que se manifestaban en las calles contra la sociedad de consumo y lo que consideraban un Estado represor se radicalizó tras la muerte del estudiante Benno Ohnesorg en una manifestación en junio de 1967 en Berlín y el atentado al dirigente estudiantil Rudi Dutschke en abril de 1968.

Andreas Baader, Gudrun Ensslin y dos cómplices perpetraron atentados incendiarios contra grandes tiendas de Fráncfort en 1968 en protesta por la guerra de Vietnam y fueron detenidos. La periodista Meinhof se puso en contacto con ellos cuando eran juzgados. En 1970 Baader fue liberado de la cárcel por cómplices y ese hecho es considerado el nacimiento de la RAF. El grupo pasó entonces a la clandestinidad.

¿Qué objetivo perseguía la RAF?

La RAF se consideraba una "vanguardia revolucionaria" de la lucha de clases y parte de la revolución mundial contra el imperialismo y el capitalismo. Tomó el nombre del Ejército Rojo de la Unión Soviética. Afirmaba ser una "guerrilla urbana" y se comparaba con los movimientos de liberación en el Tercer Mundo.

¿Tuvieron sucesores los fundadores de la RAF?

Sí. El terrorismo de la RAF se prolongó a lo largo de tres generaciones. La primera, liderada por Baader, Ensslin y Meinhof, asaltó bancos y atentó con explosivos. Acabó en 1972 en la cárcel. Al mismo tiempo, una segunda generación tomó el testigo.

Esta segunda generación, que comenzó a actuar a partir de 1975, tenía como principal meta la liberación de los fundadores. Su primera acción fue la toma de la embajada alemana en Estocolmo en 1975. También asesinó al fiscal general alemán Siegfried Buback y al presidente ejecutivo del Dresdner Bank Jürgen Ponto.

El Gobierno no se dejó chantajear por los terroristas que secuestraron en 1977 al presidente de la patronal alemana Hanns Martin Schleyer ni por el secuestro de un avión de Lufthansa y Baader, Ensslin und Jan-Carl Raspe se suicidaron en la cárcel de Stuttgart-Stammheim. Meinhof ya se había colgado en su celda en 1976. Schleyer fue asesinado por sus secuestradores tras 43 días de cautiverio.

¿Cuándo terminó el terrorismo de la RAF?

En los años 1980 estuvo activa la tercera generación, a quien se atribuyen los asesinatos del presidente ejecutivo del Deutsche Bank Alfred Herrhausen (1989) y del director del ente privatizador de las empresas de la extinta Alemania comunista Detlev Karsten Rohwedder (1991). La última acción de la RAF data de 1993, cuando atacó con explosivos un nuevo centro penitenciario en Hesse. Muchos de los delitos de esta generación no han podido ser esclarecidos hasta hoy.

¿Qué fue de la RAF y de sus miembros?

Muchos fueron condenados a cadena perpetua, más de 20 fueron abatidos o se suicidaron. Diez de ellos se refugiaron en la vecina República Democrática Alemana (RDA), donde vivieron con una identidad falsa, pero fueron descubiertos tras la caída del Muro de Berlín. La RAF emitió en 1998 un comunicado en el que anunciaba su disolución tras casi 28 años. Tres de ellos siguen siendo buscados por asaltos armados hasta el día de hoy.

 

 

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