Berlinale distingue a húngara Eneydi, española Simón y chileno Lelio

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von Tuluqaruk (Eigenes Werk) [CC BY-SA 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], via Wikimedia Commons

La historias hechas por mujeres y sobre mujeres se hicieron hoy con una buena parte del Palamarés de la 67 edición del Festival de Cine de Berlín, que entregó su Oso de Oro a la húngara "On Body And Soul", de Ildikó Enyedi.

La realizadora húngara de 61 años sorprendió a la crítica con una singular historia de amor entre dos individuos aislados, una joven fría, meticulosa y que repudia todo contacto físico (Alexandra Borbély) y el administrador de un matadero (Géza Morcsányi), cuyo brazo está paralizado.

Enyedi no podía apenas podía creer su fortuna, pues al parecer no sabía como iba a reaccionar el público ante este melodrama romántico escrito por la propia directora, ganadora de la la Cámara de Oro en Cannes con su primer trabajo "My 20th Century" en 1995. "On Body and Soul" es su quinto largometraje.

"Tenemos mucho más dentro de los que expresemos. Quería hacer una película sobre el tesoro que tenemos dentro y no mostramos", dijo en rueda de prensa.

El premio al mejor guión fue para la chilena "Una mujer fantástica" de Sebastián Lelio, que comparte el galardón con Gonzalo Meza. El realizador dedicó el premio a la protagonista de este drama Daniela Vega, que da vida a una mujer que pierde a su pareja, pero no puede afrontar el duelo porque se verá marginada y acosada por autoridades y la familia del fallecido debido a su condición de homosexual.

"Gracias a la Berlinale por recibirnos. Ustedes saben el lugar que ocupan en nuestro corazón", dijo al recibir el premio Lelio, quien ya fue distinguido en el certamen alemán con su anterior trabajo, "Gloria". Entonces fue la actriz Paulina García la que se llevó el premio a la mejor actriz.

"'Una mujer fantástica' ha superado nuestras expectivas", dijo en rueda de prensa el realizador nacido en Chile en 1974 sobre su quinto largometraje y que ya tiene el sexto listo para montar. Esta semana finalizó en Londres el rodaje de su primera película en inglés "Disobedience", protagonizada por Rachel Weisz y Rachel McAdams

Por su parte, Vega defendió la película como una obra sobre el amor sin distinciones entre sus protragonistas ni entre el público. "El amor es un idioma universal", dijo. Para ella es ya importante poner a las personas que siempre han estado en los márgenes en el centro de las historias. "El arte siempre va por delante de la política", insistió la actriz.

El cine en español fue distinguido además con el premio a la ópera prima de la catalana Carla Simón, que se hizo hoy con el premio a la mejor ópera prima por "Verano 1993", el drama sobre una niña que pierde a su madre a los seis años y que se presentó en la sección infantil Generation.

"La película es hija de la Berlinale", dijo la directora nacida en Barcelona en 1986 y que ya estuvo formando parte de la la Berlinale Talents con el guión de esta película.

El segundo premio en importancia dentro de la Berlinale, el gran premio del jurado, fue para "Félicité", del francés de origen senegalés Alain Gomis, quien rodó en Kinshasa (República Democrática del Congo) el potente drama de una madre independiente y humilde (Véro Tshanda Beya), que se gana la vida cantando en un bar y lucha por conseguir el dinero que su hijo necesita para una operación.

También fue distinguida la realizadora polaca Agnieszka Holland con el premio Alfred Bauer por "Pokot", una fábula en formato policial sobre sobre cómo proteger a los más indefensos y contada a través de una anciana que se opone a la caza indiscriminada de animales en su Polonia natal.

"Necesitamos perlículas valientes, que traten los temas importantes que importan en nuestro planeta", dijo Holland, de 68 años al recoger el galardón.

Por su parte, la coreana Kim Minhee levantó el Oso de Oro a la mejor actriz por el drama sobre el desamor "On The Beach At Night Alone", de su compatriota Hong San-soo, uno de los cineastas más aplaudidos por la crítica en esta edición del certamen alemán.

"Este premio que recibo se lo debo a mi director Hong San-soo, lo admiro y lo amo", dijo Kim con lágrimas en los ojos al recoger el premio de manos del actor mexicano Diego Luna.

El austriaco Georg Friedrich (Viena, 1966) fue distinguido con el Oso de Plata al mejor actor por "Helle Nächte", del alemán Thomas Arslan. Esta drama sobre un padre que intenta establecer puentes de comunicación con su hijo adolescente pasó bastante desaparecibido, sin embargo sí se apreció el trabajo de Friedrich, que también aparecía en un papel secundario en la producción austraica "Wilde Maus". El actor llamó la atención al pegar el chicle que llevaba en la boca en el trofeo antes de leer una poesía para agradecer el galardón.

La nota durante la gala de entrega de premios la puso el finlandés Aki Kaurmismäki, quien fue distinguido con el Oso de Plata al mejor director por "The Other Side of Hope", pero no se quiso levantar de la platea a recoger el premio, ni asistió a la rueda de prensa posterior.

En una edición con escasas estrellas de relumbre, con fuerte presencia de producciones europeas en la competición y de un marcado acento político en muchas de las propuestas, entre las 18 películas a concurso, cuatro estaban dirigidas por mujeres, una cantidad nada despreciable sobre todo porque hasta ahora su participación en grandes festivales no pasa de ser anecdótica.

El Festival de Cine de Berlín cierra el domingo su 67 edición con un una jornada de proyecciones dedicada al público.

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