Así se celebra el adviento y la navidad tradicionalmente en Alemania

  I   Cultura Adviento y Navidad en Alemania – Un país lleno de luces

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El adviento y los mercadillos navideños marcan el inicio de la navidad en Alemania. Las calles se llenan de gente y de luces y empiezan a sonar los villancicos. Cada domingo se enciende una vela de la corona de adviento y en la noche del 24 se entregan los regalos en un ambiente íntimo y familiar.

(PA/fs) La enorme cantidad de luces convierte la larga noche alemana de invierno en un lugar más acogedor. A pesar del frío, hay mucha gente en las calles de las ciudades haciendo las compras pre-navideñas. Todo empieza a finales de noviembre: las plazas y las zonas peatonales de las ciudades se visten de fiesta con luces, música navideña y muchos colores. Un paseo por el centro de la ciudad acompañado de amigos o familiares, con visita obligada al mercado de Navidad (Weihnachtsmarkt) es el acto social clásico de la época de adviento.

Mercado de Navidad en Trier. Fuente: By Berthold Werner (Own work) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

En la primera semana de esta temporada, que puede caer a finales de noviembre o a primeros de diciembre, se elaboran galletas de Navidad (Weihnachtsplätzchen) con los moldes que se pueden comprar en el mercado de navidad, para disfrutarlas en los cuatro domingos del adviento, en cada uno de los cuales se enciende una vela de la corona de adviento (Adventskranz). En las misas suena música que anuncia la llegada de Jesús y el nacimiento es el tema reinante. Además, hay una gran oferta de conciertos y las tiendas en los centros urbanos están abiertas e invitan a hacer la compra incluso los domingos. En esta época se suelen hacer las típicas cenas de navidad de empresa, con los compañeros de estudios, en los clubes de deporte o en otras asociaciones de ocio y hay eventos navideños por todas partes.

Cuando llega el 24 de diciembre todo cambia: la gente se refugia en casa, la mayoría con sus seres más allegados. Casi un 70% celebra Nochebuena en el núcleo familiar más íntimo, mientras alrededor de un 20% se junta con la familia más amplia. El 10% restante de la gente pasa esta noche con su círculo de amigos, solo o no celebra la Navidad. El 25 y el 26 de diciembre son días festivos y para muchos empieza el estrés: tienen que viajar en coche o en tren para visitar a los padres o abuelos que esperan ver a sus nietos para darles los regalos que Papa Noel (Weihnachtsmann) o el Niño Jesús (Christkind) "ha dejado" en su casa.

Striezelmarkt en Dresde. Fuente: By LH DD/Dittrich (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

En muchas empresas se trabajan los días 24 y 31 sólo a media jornada. El 25 y el 26 de diciembre, igual que el 1 de enero, son días festivos y si entre medias cae un fin de semana mucha gente coge vacaciones. Este tiempo se llama “entre los años” (zwischen den Jahren) y se aprovecha para resolver tareas pendientes como visitar a amigos lejanos o irse de viaje. Según la tradición, no se debe trabajar porque es un tiempo de silencio y la superstición dice que lavar ropa durante estos días trae mala suerte para el año que viene.

El 6 de enero con la llegada de los Reyes Magos se cierra el ciclo navideño y después se suele retirar el árbol de navidad (Weihnachtsbaum). En muchas regiones los niños y adolescentes de las parroquias católicas se disfrazan de reyes y van de casa en casa cantando villancicos (Sternsinger) con el fin de recoger donaciones para niños en países desfavorecidos. En recompensa traen bendiciones para cada casa escribiendo con tiza encima de la puerta de entrada las siglas de la frase «Cristus mansionem benedicat» (Cristo bendiga la casa) con la fecha del nuevo año:               20*C-M-B*17 (Caspar, Melchior y Balthasar).

 

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